I. IDENTIDAD

Ediciones Dabar comienza sus actividades en el mundo del libro religioso en el año 1992, a partir de un grupo de laicos, con experiencias previas en la edición y distribución de obras religiosas.

Desde entonces ha logrado consolidar un fondo editorial que cuenta con más de 650 títulos. Su dinamismo actual se ve reflejado en la publicación de una novedad semanal, en promedio, y en la reimpresión de unos 10 títulos del propio catálogo cada mes.

Nuestra producción editorial va dirigida al medio católico en general. Sin embargo, situados en una Iglesia latinoamericana plural, en la que caben multitud de carismas, nuestra propuesta tiene la pretensión de sumarse a quienes apuestan por una fe que sea buena noticia en el Continente.

Dabar es un término hebreo, que en la Biblia significa al mismo tiempo palabra y acción. Así es entendida la palabra que Yahvé dirige al pueblo de Israel. Es creadora, eficaz, eterna y actual. Es vida y da vida. Por eso en las Escrituras se la representa con símbolos de vida como el Agua, el Pan, la Luz, el Camino.

Hemos querido representar nuestro sello editorial mediante un ave en vuelo, tomada de un sello prehispánico. Ambos elementos, Dabar y el ave, la palabra y el símbolo, vienen a compendiar este proyecto editorial, que busca producir obras, ofrecer palabras, que den vida, que produzcan acciones. Por eso Ediciones Dabar prefiere a los biblistas que, sin escatimar el rigor de la ciencia bíblica, se preocupan por la dimensión transformadora y vital de las Escrituras. Prefiere a los catequistas y pastores que, sin descuidar la ortodoxia, producen obras cuyos contenidos iluminan y se orientan hacia prácticas generadoras de vida.

 

II. NUESTRO FONDO EDITORIAL

De los 650 títulos que contiene nuestro fondo, distribuidos en 60 colecciones, una parte muy importante se concentra en las áreas bíblica y catequética. Los demás títulos se distribuyen en las áreas de espiritualidad, teología, ética, liturgia y superación personal. La intuición de lo catequético y lo bíblico estuvo presente desde el comienzo y se ha afianzado progresivamente, conservando en gran medida las siguientes características:

•  Muchos de nuestros libros, que se orientan al estudio y la reflexión, son concebidos como materiales de trabajo.

•  Son además materiales que promueven la reflexión en grupos o comunidades, aunque pueden ser utilizados individualmente.

•  Los contenidos se orientan en buena medida a la transformación de la realidad personal, comunitaria y social de los creyentes.

•  Se dirigen a agentes de pastoral, sacerdotes, catequistas, religiosas, laicos con grados diversos de formación religiosa, pero con actividades pastorales más que académicas.

•  Nuestros materiales de catequesis, que suelen recoger ricas experiencias de parroquias y diócesis, se orientan más a la iniciación en la fe de niños y adolescentes y adultos en la comunidad parroquial, que a la mera recepción de los sacramentos.

•  El ya clásico esquema vivencial de VER, JUZGAR, ACTUAR Y CELEBRAR ha propiciado que nuestras catequesis vayan despertando cada vez mayor interés y que muchas parroquias los incorporen a su proyecto de iniciación cristiana.